Un blogger en la Fase Final del Eurobasket: Día 4

El domingo 16, día de la gran final, arrancó con un buen desayuno cerca de la Puerta del Sol de Madrid y a las 12:00 pusimos rumbo a la zona del pabellón donde habíamos quedado con unos conocidos para tomar algo y charlar de basket.

Estando allí vimos la llegada del autobús de Francia y de Eslovenia al Palacio para jugar el partido por el 8º puesto, pero lo más curioso fue ver como los rusos estaban entrenando el mismo día de la final. Ese entreno nos dio mala espina, y los resultados de la final confirman que de algo les sirvió lo que prepararon en ese entreno mañanero de última hora.

Tras reponer fuerzas, entramos al pabellón pronto, pudimos ver el final del Eslovenia-Francia, un Alemania-Croacia en el que pudimos disfrutar de un Nowitzki espectacular, por ver jugar a tipos como este merece la pena venir a un evento como estos.
aficion griega
Después vimos el Lituania-Grecia con la afición griega dando un nuevo espectáculo de animación y de apoyo a su equipo.

Y por fin llegó el momento, el día D y la hora H, llegó el día de la final, ese momento que habíamos soñado vivir desde el día que conseguimos las entradas allá por junio. El objetivo era estar en la final pero ahora queríamos ganar.

El pabellón por fin se llenó, y las butacas de los VIPS también se llenó de gente que tenía que figurar, pero bueno de ese tema no quiero hablar que me caliento.

Comenzó el partido, de la mejor manera posible, con una selección española dominando y jugando con esa alegría que le caracteriza llegando 22-11 al final del primer cuarto, la ilusión se desbordaba, demasiada euforia en la grada, nadie presagiaba la que se nos iba a venir encima, el equipo jugaba muy suelto y cometía errores debidos a las ganas de setenciar el partido por la via rápida, pero los rusos sabían su papel y desde su regularidad comenzaron a comernos terreno en la cancha y en el ambiente, al descanso todo estaba igualado y la gente empezaba a bajar a la tierra.

Los dos últimos cuartos fueron de mucho sufrimiento, pero el final era digno de una película de Hitchkoch (o como se escriba), en los últimos minutos Gasol era la única pieza que conseguía sacar petróleo de la ordenada defensa rusa y se le buscaba una y otra vez, pero siempre era parado en falta, faltas que generaban 2 tiros libres que nunca aprovechó Pau, fallando siempre 1 tiro de los dos. Los rusos lo vieron y siguieron forzando y remontando.

Con 69-64, un mate colosal de Pau con falta, parecía que podía sentenciar, pero Pau falló de nuevo y el último minuto y medio fue un cúmulo de despropósitos típicos de un equipo al que le pudo la presión de estar en casa jugandoselo todo.

El final todos lo conocemos.

Después la imagen de los jugadores apoyados en las gradas, desolados, mientras los rusos lo celebraban, hablaban por sí solas. Subieron al podio con caras largas, la decepción era total. La gente intentaba recuperarse del jarro de agua fría.

A mi aún me cuesta ver ese último minuto… estuvimos tan cerca… pudimos haber estado en la mayor fiesta del deporte de este país probablemente…Nunca lo sabremos.
pau gasol autobus
Después fuimos a esperar a los jugadores, habían unas 100 o 200 personas, salieron y entraban al autobús cabizbajos, especialmente Pepu, al final bajaron a saludar a los que allí estabamos. Fue la despedida. El sueño acabó.

Pero para perder finales hay que estar allí, y nosotros estuvimos… y aunque no ganásemos, es una aventura que podremos contar a nuestros hijos.

Gracias a todos los que os hayáis tragado alguno de estos ladrillos que he metido, y gracias a Angel y a la gente de 24segundos por hacer un hueco a estas historias en esta fantástica web.

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