Tres partidos han bastado al TAU Cerámica para proclamarse el nuevo campeón de liga (64-75, 74-78 y 76-61) frente a un irreconocible AXA Barcelona, que no dio la talla en ninguno de los tres encuentros del playoff final.
Sin desmerecer la actitud y juego desplegado por los de Vitoria, que ha sido impresionante, esta final, en mi opinión, se la han puesto en bandeja de plata los chicos de Pascual, que supongo que se daban con un canto en los dientes simplemente por haber llegado hasta la final, cuando no nadie contaba con ellos.
La actitud ganadora que ha infundido Spahija en sus pupilos ha sido la clave de su triunfo, algo que el Sr. Pascual por mucho “hay que creer” en cada tiempo muerto, no ha sabido transmitir.








