La cuarta temporada del "Proyecto Scariolo" se desvanece por momentos. Con una imagen demasiado pobre para lo que se le debe exigir al vigente campeón de liga, es lógico que las miradas empiecen a dirigirse hacia el entrenador. Sergio empieza a estar desquiciado y el juego de su equipo en la temporada que debería ser de asentamiento entre los grandes empieza a ser bastante decepcionante. ¿Se acerca el final de un ciclo?.
El que en tres temporadas ha hecho del Unicaja un equipo ganador y campeon (Copa y Liga) ve como poco a poco todo lo que había conseguido se va derrumbando. La plantilla del Unicaja sin ser de las mejores de la ACB se puede decir que es bastante competitiva, pero no esta dando el resultado que de ella se podía esperar. De acuerdo que entre los fichajes que no acaban de cuajar (Jiménez, De Miguel, Welsch…), los que no han funcionado (Lorbek), los que llegaron tarde (Santiago), las lesiones de gente importante (Brown) y los parches de mitad de temporada (Tusek, Faison) el mister no ha podido trabajar en las mejores condiciones deseables, pero esto no debería ser excusa para un entrenador de la talla del italiano.
A todo este panorama se le unen los rumores de que Scariolo puede ser el próximo entrenador del CSK de Moscú sustituyendo en el banquillo moscovita al gran Ettore Mesina, del que se dice puede ser el primer entrenador europeo en dirigir una franquicia NBA (¿Toronto?), tiene a la afición malagueña con la mosca detrás de la oreja. O mucho cambia el panorama o Scariolo acaba saliendo por la puerta de atrás del Martín Carpena a final de temporada.




