Spleiss Jam

¿Os acordáis de Space Jam? Pues bien, al igual que a Charles Barkley, Patrick Ewing, Muggsy Bogues, Larry Johnson y Shawn Bradley, a mí me robaron mis (pocas) habilidades. A mí, y a Tibor Pleiss. Y en mi caso, no solo hablo de las baloncestísticas, las cuales dudo que haya tenido en algún momento, si no de las de compartir ratos de vida y baloncesto.

Voy a enumeraros a los cinco bandidos que robaron las mías:

Nuevo equipo/proyecto. En 2012 empezaba el desencanto con el Lucentum de mis amores. Ese año, y pese al éxito deportivo del equipo (Copa del Rey y Play Off por el título), la vida del Lucentum Alicante empezaba a apagarse. La nefasta gestión club durante años y la inestabilidad económica acabarían por dejar al borde del abismo a un equipo y una afición, que a día de hoy lucha por subsistir de la manera más digna posible. Ilusión y trabajo no falta.

Nuevos sistemas. El trabajo. Bendito trabajo. Y hasta aquí puedo leer (escribir), porque tristemente y a día de hoy, decir que uno tiene trabajo es un lujo.

Nuevos compañeros, nuevos roles, menos minutos de juego. La que hasta entonces era mi novia pasaría a ser mi mujer, y donde éramos dos, al poco tiempo pasamos a ser tres, con todo lo que eso conlleva (los papás casados saben de los que hablo).

Y aunque desconozco los cinco adorables monstruos espaciales que le robaron las habilidades al bueno de Tibor, ahora que me doy cuenta, no debían distar mucho de los míos: nuevo equipo/proyecto, nuevos sistemas, nuevos compañeros, nuevos roles y menos minutos.

En la película Michael Jordan era quien recuperara las habilidades de sus compañeros. En mi caso han sido mi “nuevo equipo” (parece que después de mucho tiempo las cosas empiezan a hacerse bien en el Lucentum) que ha hecho que vuelva a ilusionarme con el baloncesto, y mis “nuevos compañeros”, pues pese a mi nuevo rol y mi falta de minutos de juego, han hecho que mi juego sea mucho más alegre. De los nuevos sistemas mejor no hablar.

Y en el caso de Pleiss…como toda buena película, espero que tenga un final feliz.

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