“La final se perdió el sábado contra Grecia”. Con estas palabras comienza el artículo donde el gran Ramón Trecet analiza las causas de la derrota española en la final del Eurobasket. Y como yo estoy totalmente de acuerdo con él, y no me veo capaz de hacerlo mejor que el maestro, os dejo con sus palabras que de verdad merece la pena leerlas.
La final se perdió el sábado contra Grecia. La exigencia física y psíquica fue tan enorme que España salió a jugar la final con el depósito en la reserva. Cuando nuestros jugadores lanzaban tiros libres, sus rostros reflejaban una tensión, una angustia excepcionales. Particularmente Pau, extenuado reboteador, para correr extenuado al otro lado, recibir falta y colocarse en la linea para lanzar. Y cada vez, más agobiado por el cansancio físico, por no poder controlar los resortes de su juego como un boxeador groggy trata de ponerse en pie y no puede.Su rostro cada vez más contraido. Poco a poco, fueron cayendo todos. Desapareció Rudy, luego Navarro, luego Calderón, luego los demás. Solo Pau seguía allí, abandonado por sus recursos físicos, se negaba a aceptar el cansancio, la claudicación. Y falló el ultimo tiro, pero lo falló porque fue el único que se atrevió. El que se atreve, vence. Eso dice el lema de los SAS británicos, pero a veces no se vence ni atreviéndose. La factura que hubo que pagar contra Grecia fue demasiado alta.
“Devastación”. Ramón Trecet (leer artículo completo)





