El entrenador de Pamesa Valencia, Ricard Casas, ha sido destituido después de su bochornoso partido realizado ayer contra el Alta Gestión Fuenlabrada. Seguramente este partido ha sido la gota que ha colmado el vaso, ya que en cinco partidos sólo ha ganado uno, contra el Etosa, y lo ganó de milagro, ya que los alicantinos iban ganando la mayor parte del encuentro.

 

Lo que es incomprensible es que una plantilla confeccionada para luchar por los puestos de privilegio al final de la temporada, esté en la situación en la que está, con jugadores como Avdalovic, Timinskas, Milojevic, Garcés o Douglas. Por lo tanto, pese a que no soy partidario de los ceses prematuros de los entrenadores a mitad de campaña, en esta ocasión lo encuentro imprescindible y creo que el Pamesa Valencia a partir de ahora va a ir mejorando partido a partido.

 

A Ricard Casas se le ha quedado este proyecto demasiado grande. Yo no creo que sea un entrenador para equipos de alto nivel, con grandes estrellas. Él hizo un buen trabajo en Manresa, donde supo sacar el 120% de sus jugadores, pero ahora en Valencia lleva bastante tiempo algo perdido. No hace buenas rotaciones y al equipo no se le ve que juegue de memoria, parece que le falta entrenamiento.

 

Ahora el Pamesa Valencia busca nuevo entrenador y uno de los que tiene bastantes posibilidades podría ser el griego Fotsis Katsikaris, tras su reciente salida del Dynamo de San Pettersburgo ruso.