El Winterthur Barcelona entra en la historia del baloncesto español por ser la primera vez que un equipo nacional vence a uno de la NBA.

 

En nuestra encuesta de la semana preguntábamos a nuestros lectores si el Barcelona sería capaz de reaccionar la próxima jornada de la ACB, y mostrar el verdadero potencial que se espera de su plantilla. Y realmente, aún depués de haber ganado a los de Filadelfia, tiene que seguir mejorando, ya que este partido se trataba de una simple "preparación" para los 76ers, que no han estado del todo finos esta noche.

 

Barcelona - 76ers (by ACB.com)

 

El inicio del encuentro hizo presagiar que los de Ivanovic continuaban con los mismos defectos de la pretemporada e inicio de liga, faltos de ritmo y confianza. Los 76ers aprovecharon el desajuste blaulgrana para imponer su juego ofensivo y marcar la máxima diferencia del partido, +10 (6-16) en los primeros 5 minutos.

 

Lakovic guió a su equipo a hacia la remontada, demostrando, por fin las virtudes por las que se le ficharon, buena conducción y una "buena manita". Secundado por un magnífico y omnipresente Juan Carlos Navarro, consiguieron ponerse por delante en el marcador, pero 3 tiros libres de Iverson dejaron el electrónico en 29-30 al final del primer cuarto.

 

El segundo cuarto fue un intercambio constante de canastas entre los dos equipos (50-50). La plantilla azulgrana se mostró muy fuerte en defensa (algo difícil de ver hasta la fecha) desarmando eficazmente el ataque de los 76ers. Hay que destacar que ni Iverson ni Webber (en general todo el equipo) estuvieron muy finos, normal en pretemporada, propiciando que el Barcelona se asentara en el parket. 

 

Tras la reanudación del encuentro, el Winterthur Barcelona quiso sentenciar el encuentro y marcar las diferencias en la cancha, cosa que consiguió gracias a la aportación esencial de Vázquez (11 puntos en el tercer cuarto), dejando el marcador en 60-53 para los de Ivanovic. Los 76ers se pusieron las pilas y al final del cuarto dejaron el marcador muy ajustado (74-73).

 

El último cuarto empezó como el anterior, un Barcelona enfurecido salía al parket a por el partido. Pero los de Filadelfia trataron de oponer resistencia, hasta que llegó el punto de inflexión del encuentro, 2 triples de Navarro y Basile dejaron la diferencia en +9 para los azulgrana (100-91) a un minuto para el final. Los locales no desaprovecharon la diferencia en el marcador y, con un Palau Sant Jordi volcado, consiguieron llevarse la victoria (104-96) y entrar en la historia del baloncesto español.