Me sobran los motivos.

Por cada temporada, cada jornada, cada partido, cada equipo, cada entrenador, cada jugador, cada canasta, cada rebote, cada grito, cada victoria, cada derrota, cada alegría, cada decepción…por cada balón, cada camiseta, cada par de zapatillas, cada pachanga, cada risa, cada risa, cada cabreo…por cada palabra, cada frase, cada artículo, cada opinión, cada crítica, cada consejo, cada discusión…por cada viaje, cada ciudad, cada experiencia, cada recuerdo, cada afición, cada pabellón…por cada persona, cada conocido, cada compañero, cada amigo…por todos y cada uno de los momentos que me ha dado el baloncesto, solo por eso merece la pena volver.

Hola de nuevo, familia.