Lo que hay que ver (y oir)

Igual que era un éxito tener a cinco representantes de la ACB en los cuartos de final de la Euroliga, tener solo un representante, y gracias, en la Final Four de Barcelona es un fracaso.

Baskonia, demasiado cansado tanto física como mentalmente para luchar por dos competiciones, y una caricatura del Regal Barcelona han dejado huérfanos a Real Madrid o Power Electronics Valencia en la máxima competición europea. Y es que Dios se hizo hombre en el peor momento. El Barcelona se queda fuera de su final a cuatro por la vía rápida, sin hacer ruido y sin dar guerra, y los vitorianos caen inesperadamente ante un Macabi en reconstrucción, pero con las piernas y la cabeza frescas. Quien me lo iba a decir.

Hace no mucho pude leer una pregunta lanzada al aire: ¿Le interesa a la Euroliga una Final Four sin anfitrión?. La Euroliga, a diferencia de la ACB, es rentable, y solo es cuestión de mantener contentas a un puñado de equipos. Un español, un italiano, un griego y un israelita.No, no es un chiste, pero la pregunta en si me produjo la misma risa.

Aunque lo si que es gracioso de verdad es leer las exigencias Macabeas para la final. Por lo visto ese día (8 de mayo) se celebra una festividad político-militar muy señalada en el calendario del país israelita. Estoy ansioso por ver hasta donde se baja el pantalón Bertomeu. Como dato apuntar que en España se celebra Nuestra Señora de los Desamparados, y a día de hoy, en nuestro país, desamparados hay muchos.

En nuestra querida ACB la vida sigue igual. Tres por arriba jugando a ser el más bueno, tres por abajo jugando a ser el menos malo, y doce equipos en medio animando un poco la competición. Todo lo que la ACB les permite, claro está, pues en una competición teledirigida y nada rentable como la que rige el baloncesto patrio, el interés económico siempre primará sobre la valía y los méritos deportivos.

Un último apunte para dar toda la razón a Salva Maldonado. Los trampolines a estas alturas de campeonato solo están en las piscinas municipales.

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