Ahora le toca el turno a Scottie Pippen que, a sus 41 añitos, se ve con fuerzas para poder volver a competir en la NBA. Se retiró en el año 2004 por una lesión en la rodilla, de la que, según dice, se encuentra totalmente recuperado, y para convencer a cualquier interesado se compromete a firmar un contrato de 10 días a prueba para demostrar que está físicamente apto para jugar en la mejor liga del mundo.
En principio afirma que le gustaría encontrar equipo para los 2 últimos meses de competición para ir cogiendo ritmo y estar al 100% para los Playoffs. "Aún me queda un año y medio de baloncesto…"
¿Alguien lo entiende?. Yo no.







