La crónica del Dr. House y el Dr. Vilches: Malditos Becarios (03/09/08) | 24segundos.com

La crónica del Dr. House y el Dr. Vilches: Malditos Becarios (03/09/08)

Nadie es perfecto. Y más aún, pobre de quien así se crea. Subidos a la nube como nos encontramos decidimos erigirnos en el centro de todo. El poder de la pluma ha vencido numerosas veces a la espada, pero como dice aquel eso se debe a lo difícil que resulta escribir con una espada.

La tarde del 18 sucumbió en las fauces del 17. Estamos involucionando y ahora no sé si es bueno o malo.

En cualquier caso, los ánimos pachangueriles siguen desatados. Y con las melenas al viento y alguno que otro con el flequillo juguetón (esto debería de entenderlo Suburu)…  brincamos con gracia o tropezamos con pena, según cada caso y los ojos que estén mirando.

Fieles a la costumbre, los cronistas somos incapaces de pisar la cancha antes de las 19:10 por eso de ahorrarnos el tiro libre. A menos trámites, menos posibilidades de enmarañar la crónica.

Y aunque no somos creyentes, nos toca seguir las directrices del jefe. La máxima que hasta ahora seguíamos era: “si no lo veo no ha sucedido”, pero ahora emplearemos la de: “pon lo que el jefe diga”. Hacerle feliz cuesta tan poco que con lo mucho que nos consiente nos sentiríamos más mala gente si no cumpliéramos con sus deseos. Por eso…

Espectacular partido inicial del Dr. Moon. El Doctor dictaba sentencia.

Y a partir de ahí…

El cuento de Blancanieves y los tres enanos de jardín.

Daeron (gruñón), Jovenalumno (dormilón) y Edith (mudito); hicieron los coros a Blancanieves Suburu ya que según él, le van los personajes femeninos. Cada cual lo juzgue a su manera.

Por otro lado, bonitos cuartetos de hombres fornidos trotaban al ritmo de las legiones romanas. Y una bruja se escondía entre ellos.

Cataban los enanitos canciones de cuna portuguesas del estilo:

Si meto dos triples

Seguro ganaré.

Ya que rebotes no cojo,

Al menos, palmearé.

Pero si en la zona se meten

A llorar me pondré

Y otro partido perderé.

Y así fue. ¿Cómo se le explica a un legionario que tenga consideración? Es inviable.

Aunque no desesperéis. Esto es un cuento infantil. Y si algo nos ha enseñado Disney es que las mamás son prescindibles y que la princesa sale victoriosa con la ayuda de sus amiguitos enanos. Suburu no iba a ser menos.

No estaban muertos, estaban de parranda. Dejando a un lado los estigmas de mancos y cojos, los pequeños enanos conectaron dos triples y en menos que se canta el “aybó” habían cerrado la cuenta.

Hora de mear contra el viento. Y contra pronóstico. Porque dos nuevos triples les permitían paladear el sabor de la victoria.

Pero claro, a estas alturas de la historia uno se pregunta. ¿Entonces ya está? ¿Blancanieves ha conseguido ser reina? NO. Aquí entra lo que se llama: elemento desequilibrante. La Bruja mala. En nuestro caso: el Hado.

En forma de bruma perversa en torno a las inmediaciones del aro, el Sino desvió los lanzamientos de tres y condenó a los enanitos a vagar por el bosque del olvido. Y así pasaron los años.

El aporte de Marianovic.

Le daremos el papel de Bárbol, el árbol que habla en el señor de los anillos y que muchos han confundido con el come piedras de la historia interminable. En cualquiera de los dos casos, un buen tipo. Y de fiar.

Relató Bárbol Mariano lo sucedido en los años de travesía por el destierro. Inició su relato con el espectacular juego de Pepenc: cinco tapones (incluido uno con el codo). Explicó también las andanzas del caballero del largo brazo Pipo, que se hizo famoso entre pueblo y pueblo con su número del “tiro con desgana”. Y se ganó el odio de los enanitos con su juego característico: el del mejor base que habrá nunca en el 12 Bridges.

De vuelta al bosque…

Sorprendidos quedamos todos, mientras dirimíamos cuestiones de orden doméstico, cuando Pelucho mostró como las gastaban en la zona. El Conde Proc castiga severamente a quien osa cazar en sus dominios. Y supongo que ser Conde es duro, así que no le juzguemos severamente.

Los enanitos se dispusieron a cruzar lanzas por primera vez en la tarde con los cuatro jinetes del Apocalipsis. Este envite debía ser rápido. Y así lo advirtió Cocacolo. Sólo que uno no esperaba que con tal resultado. 0-2. Dos triples y canasta. 5-2. Blancanieves volvió a soñar con ser reina.

Y para mayor regocijo, lo consiguió. Con otros dos triples de los enanos, claro. Cuando se ponen, da gusto verles jugar. Fueron felices, comieron perdices y volvieron al bosque a jugar un tres para tres que sería osado catalogar de partido.

En la frontera del último reino se libro la última batalla. Con sus vencedores y vencidos, pero esa es otra historia.

Para terminar…

Innovando, como cada día, con el aliento de los nuevos vecinos futboleros en el cogote, el último partido de cinco contra cinco se abrió paso. Tuvo poca historia porque como tantas otras veces los equipos estaban descompensados y así sólo se divierten los que ganan. En este caso fuimos los azules. Gruñón disparo sin compasión y con precisión de cirujano y el resto hizo el trabajo sucio.

Aún Cocacolo sugirió la osadía de “quien meta gana”. Pipo lo dibujó en su mente, Jovenalumno lo rozó con los dedos; sin embargo, ambos sucumbieron. Proc, de rápidos reflejos y calidad contrastada, guardaba la última palabra. En cuanto combinó su equipo, anotó con solvencia bajo aro. Fin de la pachanga. Y Gruñón aislado en la línea de tres soñando que hubiese ocurrido si el balón hubiera llegado a él.

Concluye aquí la historia de una pachanga de 17 participantes. Entre príncipes, enanos, condes, doctores y seres fantásticos. Y con una maldición sobrevolando las cabezas de los cronistas.

Premios.

Visto que nuestros gustos u opiniones no son del agrado de la mayoría, estamos dispuestos a proponer un sistema revolucionario. El voto por correo. Huiremos de los desastres que suelen crearse en las elecciones del Madrid y lo haremos mucho más transparente.

Cada cual vote lo que prefiera. Hay dos vehículos: el foro y los comentarios en el 24segundos. Elegid libremente.

Las candidaturas son:

Mayor progresión, Donde pongo el ojo pongo la bala, Envíos express, Codos para qué os quiero, El rock and roll nunca muere, Psicólogo en pista, Mejor defensor, Si lo sé no tiro, Manos me siento traicionado, Cuarteto de la semana, MVP, Si lo sé no vengo, Se le añoró, No me hace falta abuela, MVPaquete.

Sed felices, disfrutad con la lectura y si veis un enano en el jardín, no lo piséis. Puede que os sorprenda con un par de triples.

También podría gustarte Más del autor

hello