La crónica del Dr. House: La hora de los destronados (27/08/08) | 24segundos.com

La crónica del Dr. House: La hora de los destronados (27/08/08)

Introducción

Caímos desde lo más alto, hincamos rodilla, maldijimos nuestra suerte, la injusticia y el estúpido comportamiento de los señores más bajitos que hollaron el parqué. Pero los vientos han cambiado y la magia no recorre los viejos barrios como antaño, allá por el 84. La Plata olímpica inflamó corazones, alentó a las huestes e iluminó el campo de batalla. Esa pangea que es el baloncesto y que todos nos esforzamos por mantener unida reunió bajo su seno lo mejor de sus aguerridos muchachos. Una ocasión que no podía dejarse pasar. Las retinas guardaban jugadas de ensueño, las manos soñaban con emular a los héroes y las piernas se reconocían incapaces de lograr lo que nunca han hecho: hacer volar a sus dueños rumbo al aro. Ese nivel es inalcanzable. Pero quien sueña bebe de otras fuentes: orgullo, pasión, pundonor y ansia.

Nadie sabe de dónde salen ni dónde se ocultan los otros seis días, pero el destino les encuentra cada miércoles; algo en sus cabezas les dirige, más allá de dolores y fatigas; y antes de que se den cuenta sus pasos les han conducido al 12 Bridges Playground. Y es allí, en la frontera del último reino, donde son conscientes de la batalla por la conquista de una cancha maldita. Si has llegado hasta ahí, no puedes escapar. Tus músculos se tensan. Los ojos se abren de par en par. Las sonrisas se tuercen antes de dibujarse en el rostro. Arde el asfalto. Todos quieren ganar y están dispuestos a morir en el intento. Es la hora de los destronados.

Se abre el telón. El balón gira.

Dieciocho es una cifra redonda. Con 18 años puedes votar, ir a la cárcel, puedes beber alcohol y entrar en los pubs (ya lo hacías, vale, pero ahora de forma legal), puedes sacarte el carné de conducir…, si cualquiera piensa en una chica de 18 puede que hasta se le nuble el juicio, pero ¿y jugar una pachanga? ¿Cómo encaja el número 18 ahí?

A poco que se me permita ser aún más subjetivo diré que el 18 encaja en la pachanga como un Ricky Rubio de 17 años en la selección Española. Da una vidilla diferente.

Ahí va la lista de los asistentes: Marianovic, Sansonero, Dr.Moon, Cocacolo, Pelucho, Proc, Juan, Pepenc, Pipo, Chicho, Jovenalumno, Valero, Edith, Daeron, Sergio, Karakolillo, Roger y Pedro… ¡casi nada!

El sistema de tiro libre formó cuatro cuartetos y se instauraron dos partidos simultáneos. El 12 Bridges convertido en el mayor espectáculo del mundo. Ni en la carpa del Circo del Sol se había visto tanto ajetreo simultáneo este verano. Así, las tareas de los cronistas se dispararon hasta cotas inasumibles. Jugar en un partido y ver el otro no es difícil, es imposible.

Las reglas de juego tan simples como arcanas. La pista Oeste para los perdedores, los despojos, los que perdieron la fe; y la pista Este para los aspirantes al salón de la fama, esos que miran de frente a la muerte y se atreven a mear contra el viento…

Dos cambios dan mucho juego.

Con tal disparate físico, los cambios aportaron lo suyo. Descanso leve y mayor algarabía. Cada cinco minutos dos formaciones nuevas a escena. Descontrol y diversión en estado puro. Entremedias… banalidades:

  • Daeron arrancaba la tarde llevándose dos partidos prácticamente solito.
  • Jovenalumno toma, al fin, la alternativa con cuatro puntos consecutivos.
  • – Dos triples de Edith a tabla (con indignación por parte de Cocacolo) y otros tantos con su estilo habitual.
  • – Racha de Mariano que dio aire a su equipo.
  • – Imán de Pelucho con los rebotes.
  • – Dos triples de Valero que ni Héctor García en sus mejores tiempos.
  • – Pseudo tapón de Daeron a Proc, pincho marca de la casa de Chicho a Daeron (qué pichón), taponazo de Pipo a Sergio y el “No in my home” supremo que se reserva para los premios.
  • – El Dr. Moon aconsejando a Jovenalumno desde su experiencia de cronista (a ver si la próxima semana se nota el resultado)
  • – Espectacular racha de Proc, inconmensurable bajo aro.
  • – Derroche físico de Karakolillo
  • – Y un sinfín de jugadas que se nos escaparon

CONCLUSIÓN

Se manejan las pachangas en ese momento indeciso de te quiero o no te quiero. Un tira y afloja que hay que pelear hasta el final. Me gusta el número mágico de 16 jugadores por la continuidad en el juego que supone, aunque hay quien prefiera pasar un rato sentado en la banda antes que hacer juego continuado. Para eso el 18 funciona de maravilla.

Está subiendo el nivel de juego. Los torpes vamos a más y el escalón que nos separa de los veteranos cada vez se hace más pequeño. Sólo falta que el gran Ringo vuelva a las canchas recuperado y ponga el listón en lo más alto. Se augura un inicio del curso baloncestístico maravilloso en los campos del 12 Bridges. Que no se lo pierda nadie.

Premios Daeron. Edición 5

Mayor progresión: Jovenalumno (ya sólo le falta correr para ser un jugador peligroso)
Donde pongo el ojo pongo la bala: Sansonero (su fe en el “alley oop” de Proc lo merece)

Envíos express: Marianovic (es tal su capacidad,su control y su visión del juego que hasta cuando va a abrir la puerta y el partido no va con él avisa a quien lleva la bola de donde está el mejor pase)
Codos para qué os quiero: Cocacolo (con el cuchillo entre los dientes y dos guadañas por brazos hizo a Pepenc sufrir sus envites hasta en tres impactos en la misma jugada)
El rock and roll nunca muere: Pelucho (el viaje por las alemanias y la cerveza bávara no han nublado su juicio y su gancho de derechas)
Psicólogo en pista: Karakolillo (consiguió darle a Jovenalumno la moral que necesitaba para crecer y eso tiene mucho mérito)

Mejor defensor: Cocacolo (siempre está muerto, nunca puede moverse, pero da igual hacia donde vaya el balón, lo solo que creas estar o que su equipo opte por no presionar: él estará allí)

Si lo sé no tiro: Dr. Moon (no ver venir a Proc a mil por hora fue un gran error castigado en forma de uno de los mejores “No in my Home” que se recuerden)

Manos, me siento traicionado: Daeron (muchas canastitas y triples, pero tres lanzamientos errados consecutivos cortaron la mejor racha de la tarde)

Cuarteto de la semana: Valero, Proc, Daeron y Sergio (no compartieron equipo, de haberlo hecho quién sabe donde hubieran llegado).

Premios Jovenalumno.

MVP: Valero, y mira que cada día que pasa lo veo más bueno.

Si lo sé no vengo: El dedo de Loren (prometo llevar las uñas más cortas la próxima vez)

Hoyhavenidolaostiadegenteajugarycasinocabemos.com: cuanta gente vino, ¡por Dios!

Se le añoró: Suburín, como añoro meterte presión psicológica.

No me hace falta abuela: Jovenalumno, he intentado que me metan en todos los premios posibles, pero no ha colado.

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