Abuela, esta liga está de muerte. Y es que en jornadas como esta doy gracias al cielo de que mi equipo esté en LEB, por que no sé yo si las arterias de un servidor, ya de por si saturadas por culpa de dos copiosas comidas, hubiera aguantado una jornada de infarto como la de esta semana. Hasta siete partidos se resolvieron por una diferencia de menos de ocho puntos.
Solo los dos líderes superaron con solvencia a sus rivales aunque de forma muy distinta pues mientras el Juventud pasó literalmente por encima del Murcia (con hasta siete jugadores por encima de la decena de puntos), el “diesel” Madrid derrotó al León jugando “a lo Federer”, es decir, con un mínimo esfuerzo en el tercer cuarto.
El resto de la jornada estuvo más que igualada. En Menorca y Valladolid partidos no aptos para cardíacos ya que el dichos equipos decidieron esperar a la última canasta para decidir sus choques ante Granada y Cajasol. ¡Eso no se hace!. En Barcelona partidazo donde los de Ivanovic derrotaron al Pamesa en un partido donde las mayores diferencias se vieron en la prórroga. Ninguno de los dos merecía perder. En Vitoria el duelo fraticida de la jornada cayó del lado Bilbaino en un partido más accidentado que las obras del AVE. Los de Vidorreta, con un
Marcelinho espectacular, asaltaron el Buesa Arena donde nunca habían ganado. Y es que las estadísticas están para romperlas. En Girona los locales dieron cuenta de un Estudiantes al que al menos se le vieron otros aires (bienvenido Velimir) y que por momentos pareció que podían llevarse el encuentro, cosa que una vez más no permitió “el otro”. ¿Como era lo de que el apellido pesa?. Y por último victorias trabajadísimas de Gran Canarias en casa frente a Manresa y de Unicaja en casa de Fuenlabrada.
Como me gusta la ACB. La semana que viene, yo, repito.






