Garbo Sucks!!!. Esta afirmación, junto con otras similares, se recogían en foros de los Raptors hace apenas una semana. La falta de acierto en el tiro de Garbajosa, unido a la falta de rodaje en ataques de siete segundos como norma general, hizo que los aficionados a los Raptors, perdieran la paciencia al ver como un alero europeo, desconocido para ellos, le robaba minutos como forward, a su número uno del draft. La “europeización” de la liga ha llegado a límites de exigir lo máximo desde ya. Atrás ha quedado el escepticismo a la hora de apostar por europeos debido a su lenta adaptación a la NBA, y la convicción de que las universidades americanas eran la mejor formación para los jóvenes que querían acceder a la Liga.
La NBA es otra cosa, como bien explicaba en un artículo reciente Gonzalo Vázquez. Allí se juega a una muy distinta al baloncesto FIBA y cada vez va a más. Cada vez más prima el individuo y la fantasía que pueda ofrecer en ataque, y eso choca frontalmente con la concepción de lo que es un ataque en baloncesto FIBA. Se necesita pues un periodo de adaptación, cada vez menor, pero necesario. La cosa no es tan fácil como puede parecer.
Atrás quedan las llegadas a la NBA de los Petrovic, Kukoc, Divac, Danilovic, Radja, Volkov, Paspalj, Djorjevic…etc. no es más que una larga lista de jugadores consagrados en Europa, que pasaron un primer año discreto como verdaderos Rookies, sin ningún peso en el equipo, sin respeto de la afición y árbitros, y que se tuvieron que tomar parte del segundo para digerir lo que pasaba y empezar a rendir; y en determinados casos esperar a un tercer año, si no estaban ya de vuelta por Europa. Salvando a Sabonis y Marciulonis que llegaron totalmente hechos como jugador y persona (la excepción confirma la regla), y en menor medida a Divac, al que le faltó un poquito para estar con ellos, la palabra era: MARGINACIÓN. Aunque en algunos casos sus números parecieran aceptables, siempre quedaba ese halo de duda flotando por encima de sus cabezas. Sin embargo gente como Schrempf o Smits con números similares a Divac o Danilovic en sus comienzos, estaban mejor considerados por su formación “americana”.
Ahora parece que Nowitzi, Gasol y esperemos que Garbajosa, empiezan a demostar que los periodos de adaptación se acortan para jugadores inteligentes que explotan las virtudes que les llevaron a la NBA, MIENTRAS se integran y familiarizan con sus peculiaridades. Son jugadores totales, capaces de asimilar mientras explotan las cualidades que ven al nivel exigido en la Liga. Jugadores que se echan franquicias a sus espaldas, que producen intangibles no estadísticos, que forman equipos y que los conducen como verdaderos líderes. La cualidad que los auna y que aplican desde que llegan es la INTELIGENCIA y que los hace necesarios hasta el punto de modificar el estilo de juego de una franquicia.
Garbajosa empieza a demostrar esto último en Toronto. Ha desplazado a Nesterovic del puesto de center, el equipo a pasado a jugar más abierto y sin una referencia clara en la pintura durante bastantes minutos, con dos PF abriéndose e intentando, a pesar de Ford, que el equipo parezca un equipo. Tiene buena pinta…
A los Calderón, Parker, Ginóbili, Noción, Milicic todavía les ha costado conseguir su status en la liga. Esperemos pues que las generaciones venideras sigan aportando este tipo de jugadores totales, en los que el baloncesto nace en la cabeza para después llegar a sus extremidades, y sigan la senda que Sabonis marcó en su día, demostrando que aún con una sola pierna, se puede jugar a esto.
La pregunta del millón es: ¿Navarro a qué clase pertenece?.








Es que la afición de los Raptors es especialmente veleta, de parecerles una maravilla en pretemporada a decir que es el peor jugador de la NBA, y vuelta a apreciar su trabajo. De todas maneras no es un tipo de jugador que el publico americano aprecie. Mientras los entrenadores vean lo que aporta no tendrá problemas, pero no debe de ser agradable jugar con tu afición en contra en cuanto fallas dos tiros (y fallar está fallando).
Bueno es “normal” que cuando un jugador está en “baja forma” la afición se le eche encima con la finalidad de ¿exigirle? más…pero coincido con Edu en que Garbajosa no es el “típico” jugador de la NBA, e igual por eso no entra a la primera por los ojos de la afición de los Raptors, pero poco a poco (espero) que Jorge pueda ganarse a la afición, como se está ganando la confianza de Mitchell.