Jeffrey tiene 17 años, mide 1.83 metros, pesa 77 kilogramos y el año pasado fue la estrella de Loyola Academy, de Wilmette, Illinois. Con el 32 en la espalda jugó en la posición de escolta, y sus habilidades con el balón consiguieron que los medios de prensa empezaran a colocarle a la altura de su padre, el mito Michael Jordan.
Jeffrey, fue uno de los 120 invitados del pasado campamento Nike All America que en Indianápolis, duarnte el cual confesó que no le resulta sencillo cargar con el apellido Jordan, normal, ¿no?.
Definitivamente pesa, es mucha presión cargar con este nombre, pero pienso que son cosas de la profesión.
Mi vida es normal, como la de cualquier joven. He ido a la escuela como todos mis amigos, es una vida divertida, normal. Michael Jordan es sólo mi papá. A mà me gusta jugar basket y quiero disfrutarlo.
Jeffrey ha llegado a la universidad de Illinois, pero parece ser que el “sueño” de ser como su padre no es tan fácil como parecÃa, ya que tuvo un debut bastante “modesto” en el Assembly Hall en Champaigne, jugando 3 minutos, un tiro errado y una pérdida de balón, escaso bagaje para un “Jordan”.
Entiendo que es difÃcil llevar cabo una carrera profesional con el apellido de tu padre persiguiéndote, con eternas comparaciones entre ambos, yo soy de los que pienso que los Jordan, Pippen, Barckley y cia. son únicos e irrepetibles, ni hijos ni siquiera una clonación de los mismos podrÃa hacernos revivir ese baloncesto de ensueño.
Os dejo un video de un mate de Jeffrey Jordan.
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