Victorias de Joventut y Barça, que unido a las dos victorias de los otros dos representantes españoles que jugaron el miércoles, hace que la séptima jornada de la Euroliga sea del todo memorable para los nuestros. Y no fue fácil, ya que a ambos les costó sudor y lágrimas vencer.

 

El DKV Joventut ganó al Union Olimpija en casa de los eslovenos por 67-69, y viendo el comienzo de los de Badalona no era de esperarse el resultado final, ya que en el primer cuarto el Olimpija le dió un auténtico baño a los españoles. Al descanso se llegó con una ventaja de los locales de ocho puntos, pero el Joventut se guardó lo mejor para el final. Salió a la cancha con ganas de triunfo y eso lo demostró en el tercer cuarto con un impresionante Rudy y haciendo buen baloncesto. El parcial en este cuarto fue 11-21 a favor de los españoles. El último cuarto fue igualado, pero el DKV supo mantenerse en el partido como lo hacen los equipos grandes. No le tembló el pulso en los últimos minutos y eso tiene muchísimo mérito. El mejor del partido fue el jugador esloveno del equipo local Marko Milic con 24 puntos y 15 rebotes. 

 

El Barça no quiso ser menos, y también sudó lo suyo para poder deshacerse de los griegos del Aris por 86-83, un equipo correoso y que no vino a conformarse para evitar un resultado de escándalo, sino que llegó a Barcelona para llevarse el partido. El Barça dominó la primera parte y se fue al descanso con una ventaja de nueve puntos. Quizá eso hizo que los culés se relajaran y les pudo costar muy caro. En el Barça el mejor fue el de siempre, Juan Carlos Navarro, que con 26 puntos hizo que su equipo lograra vencer a los griegos. El resto de sus compañeros no le ayudaron en demasía, tan solo Lakovic con 17 puntos estuvo metido en el partido. En el Aris el peligro tenía nombre propio y se llamaba Wilkinson y Massey, los cuales acabaron el encuentro con 25 puntos cada uno, y a pesar de eso fue insuficiente para lograr algo más.