Por fin vimos un Kasun a un alto nivel, jugando muchos minutos y dominando la zona como pocos saben hacerlo. Dusko, ya era hora que le dieras minutos a este hombre con un tremendo potencial pero con la cabeza un poquito mal amueblada. Quizá por eso no juega más, ya que por todos es conocida la poca tolerancia de Ivanovic por los indisciplinados. En fin, el Barça ganó a los franceses del Pau Orthez por 93-75 con una superioridad aplastante y por lo menos esta victoria calmará los ánimos, ya de por sí caldeados, en la ciudad condal.
Los otros dos equipos españoles que jugaban este jueves no tuvieron tanta suerte, aunque los rivales a los que se enfrentaban ambos no eran ninguna perita en dulce. El DKV se enfrentaba al único equipo invicto de la competición, el Panathinaikos griego y encima en Grecia. Pero el Joventut le mantuvo el pulso hasta el final y la derrota, que era de esperar, por lo menos no fue abultada, que era lo que casi todo el mundo se esperaba. Al final 83-73 para los helenos, y porque el equipo español realizó un primer cuarto pésimo, que sino seguramente el equipo de Badalona podía haber dado la sorpresa.
El otro partido fue el Unicaja ante el Maccabi de Tel-Aviv y en este caso el marcador sí fue un varapalo gordo para los malagueños. Un contundente 67-83 en el Martín Carpena de Málaga lo dice todo. Y ya no es sólo el resultado, sino que fue la imagen de inferioridad del equipo español, ya que no fue capaz de ganar ni un sólo cuarto en todo el partido. Eso muestra la superioridad y el dominio durante todo el encuentro de los israelitas. El único que plantó cara fue Daniel Santiago con sus 22 puntos y 6 rebotes.





