Javier Imbroda: Oficial y caballero

El mérito de todo esto es de los jugadores

Con estas palabras sentencia Javier Imbroda la buena marcha de su equipo esta temporada. Nueve palabras que son sin duda suficientes para valorar la categoría humana del entrenador melillense, pues la profesional es más que conocida, y cualquier duda sobre la misma ofende. Este futbolista de vocación (llegó a jugar en tercera división) y entrenador de balocesto converso, decidió hace ya más de un año abandonar su retiro espiritual parajavier imbroda volver a disfrutar, y hacernos disfrutar, del baloncesto. Ese deporte que tan cruel ha sido con una de las personas que más le ha dado.

Y es que en ocasiones el mundo del deporte golpea a las personas que menos se lo merecen. Veinte años de experiencia y un saco de éxitos a las espaldas (subcampeonato de liga con Unicaja , subcampeonato de liga y copa con el Caja San Fernando, medalla de bronce como entrenador ayudante de la selección lituana en las olimpiadas del 92, bronce en el europeo de Turquía y 5º puesto en el mundial de Indianápolis como seleccionador nacional, nombrado mejor entrenador de la temporada en dos ocasiones, y seguro que me dejo algo) quedaron en segundo plano, por no decir totalmente olvidados, cuando hace un lustro y bajo las órdenes de este sabio africano, el Real Madrid, el “todopoderoso” Real Madrid (de cuya plantilla no quiero acordarme), quedaba fuera de los Play Off por el título por primera vez en su historia. El baloncesto no estaba siendo justo con Javier Imbroda.

Fueron momentos duros. Momentos en los que todas las miradas críticas y los dedos acusadores, inducidos, animados y respaldados por el lamentable esperpento mediático que envuelve al equipo blanco, apuntaban al entrenador como principal (y único) culpable de la hecatombe que suponía al baloncesto mundial la no presencia del “más grande” en la lucha por el título. Momentos que acabaron por apartar de los banquillos a uno de los mejores entrenadores españoles. Momentos que hirieron a la persona, mataron al entrenador, pero nunca pudieron con el “caballero” que era y es Javier Imbroda. El baloncesto era el único que perdía. Que atrevida es la ignorancia.

Pocos discrepan ya de la excesiva penitencia por la que ha tenido que pasar Imbroda a causa de un pecado tan venial. Han sido cinco largos años de espera. Cinco años donde las enseñanzas del maestro llegaban a nuestros oidos en fascículos semanales gracias a las retransmisiones de TVE, que decidieron en su momento recuperarle para la causa.

La pena, no volver a oir aquello de “la siempre gran aportassión de Carlitoss Jimeness”.

(Artículo publicado en Bkball.net)

Ángel López Alicante, 1980. Tras unos prometedores inicios en el mundo del baloncesto amateur donde logró hacerse un hueco -que no un nombre- en las pachangas de la terreta, este periodista de vocación que no de profesión, ha decidido alternar el balón con el teclado, pues al menos con este último no ha ofendido al maravilloso deporte de la canasta. De momento. (Editor Jefe)


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