Y lo pongo con mayúsculas porque lo de ayer fue todo un recital de baloncesto por parte del Madrid, aunque ya nos está acostumbrando y cada vez parece que tenga menos mérito. Pero lo sucedido ayer no fue normal, porque pese a que el Barça esté mal y el Madrid esté muy bien no deja de ser un derbi y en los derbis las cosas cambian y el resultado suele ser incierto. Eso no pasó y el dominio de los blancos fue de principio a fin, sólo salpicado por acciones del espectacular Navarro, que lo suyo es cosa a parte. Quizá el scouting de los Wizars que estaba en la grada le dio alas al magnífico Juan Carlos Navarro, aunque seguramente no le hace falta ningún tipo de estímulo para ser el mejor de su equipo.
Metiéndonos en el partido, al Madrid le bastó con un simple cuarto para demostrar que son infinitamente superiores a su eterno rival. En los primeros 10 minutos el marcador ya reflejaba un 27-17 y el equipo de Joan Plaza se permitió el lujo de frivolités y jugadas espectaculares haciendo disfrutar al respetable que desde el 2001 no veían a su equipo ganar al Barça en el Madrid Arena. El resultado final fue un demoledor 90-73 que deja más que tocados a los culés. En el Madrid como de costumbre es difícil señalar un único jugador como artífice de la victoria. Todos ellos jugaron alrededor de 20 minutos y a un magnífico nivel. En el Barça Navarro con 21 puntos fue el mejor de su equipo. Ahora sólo nos queda saber hasta cuando va a durar la situación de equipo invicto de los blancos y qué rival será capaz de derrotarlo esta temporada.






