Aunque parezca mentira el Etosa Alicante ha conseguido vencer al líder de la ACB (90-83). Cuando peor pintaban las cosas para el equipo Alicantino, tras ocho derrotas en los últimos diez partidos y rozando los puestos de descenso, sacó fuerzas de flaqueza y consiguió frenar el declive en el que estaba inmerso.
A pesar de todo, la derrota del Real Madrid en el Centro de Tecnificación de Alicante tampoco es tanta sorpresa si nos fijamos en las estadísticas de los enfrentamientos entre ambos equipos, ya que el equipo blanco tan solo ha vencido en una ocasión en feudo alicantino después de seis visitas.
El Etosa comenzó el partido muy enchufado y el Madrid se pensaba que venía a Alicante de vacaciones más que a jugar al baloncesto, ya que en el primer cuarto el parcial fue 21-12 para los locales. Este mal inicio no fue determinante para el desenlace del encuentro, puesto que los blancos se colocaron por delante en el segundo cuarto, aunque no por mucho tiempo. El Etosa volvía a forzar la máquina y se escapaba de nuevo en el marcador tras el descanso, lo que convertía el partido en un toma y daca tremendo, donde todo hacía presagiar que el Madrid tenía las de ganar. Pero nada más lejos de la realidad, porque el Etosa estaba metido por completo en el encuentro, todos sus jugadores sin excepción contribuyeron y sumaron, empezando por una buena dirección de juego de Berni Hernández, la aportación anotadora de Angulo, Larry Lewis y Vasic, y el dominio absoluto bajo los tableros del gigantón Sundov.
A falta de dos minutos, el partido parecía decidido para los locales. Entonces fue cuando comenzó el carrusel de personales que llevaba a los alicantinos una y otra vez a la línea de personal. Los nervios hicieron que Quency Lewis y Angulo fallaran tiros libres, por contra Smith con un mate soberbio y Raul López con un triple estratosférico ponían el marcador 84-83. Y cuando el público se temía lo peor llegó Mumbrú, que con una protesta que no venía a cuento tras una personal dudosa, provocó una técnica cantada. Parece mentira que un campeón del mundo como él tire un partido por la borda por esa tontería. Pues en ese instante se acabó el partido. Cuatro tiros libres y posesión fueron los responsables de que el partido muriera en ese preciso instante.
Al final, victoria contra todo pronóstico de los locales y el objetivo de la salvación más cerca. El Madrid con esta derrota pierde el liderato y se lo pone en bandeja al TAU, que tras ganar a Estudiantes se coloca como nuevo líder.





