DueñasTras doce temporadas en ACB, Dueñas está atravesando una de las peores etapas, si no la peor, de su carrera profesional. Ahora mismo se encuentra apartado del resto de compañeros, entrenando en solitario, y a la espera de que se ponga solución a esta situación.

 

Todo comenzó el año pasado cuando Roberto se embarcó en el “experimento Akasvayu”. El jugador firmó un contrato por una temporada ampliable automáticamente a otra más si jugaba veinte partidos. Jugó 28 con lo que la renovación hasta el 30 de junio de 2.007 era ya un hecho.

 

La llegada de Pesic al banquillo del Girona (recordad que ya le tuvo olvidado en su etapa en el Barcelona, jugando durante esas dos temporadas cada vez menos minutos) y los fichajes de Gasol, Bagaric y Fucka, unidos a Germán Gabriel, hicieron que Roberto se planteara la salida del club, pues claramente no contaba para el nuevo proyecto, llegando a tener incluso una oferta del DKV Juventut (Aíto siempre lo quiso) pero al final no se llegó a un acuerdo para rescindir su contrato, por lo que el jugador seguiría perteneciendo al Akasvayu, aunque él ya sabía que lo iba a tener difícil para jugar.

 

El colmo ha sido que lo aparten del equipo. Dueñas ha declarado que como buen profesional que es (y eso no lo pongo en duda por nada del mundo) él hace lo que le mandan, pero que realmente está “alucinado” por la situación. El techo español ha puesto el asunto en manos de su representante y sus abogados pues afirma que no le están dejando ejercer sus derechos como trabajador al prohibirle entrenar y jugar con sus compañeros. Para el jugador la solución es fácil: “si en un sitio no te quieren…”.

 

Por su parte el club dice haber dado varias “propuestas razonables para el presupuesto que tenemos” para solucionar la situación y que ahora es el jugador el que tiene que “mover ficha”. Yo creo que lo que pasa es que tras el descalabro económico de la temporada pasada ahora no le salen los números y los cerca de 600.000 euros de contrato que tiene Roberto no ayudan.

 

Esperemos una solución rápida a todo este asunto pues si una cosa tengo clara es que Roberto Dueñas no se merece esto.