Pepe Sánchez se encuentra realizando un trabajo diferente
Sergio Scariolo, entrenador del Unicaja.
Hoy podíamos leer en un diario deportivo de tirada nacional el siguiente titular: “Unicaja aparta tres días a Pepe Sánchez”. Intrigado por la noticia buqué lo que se escribía sobre el mismo tema en la prensa local y encontraba esto: “Scariolo:´Pepe Sánchez se encuentra realizando un trabajo diferente´”.
El primer periódico hacia referencia a las declaraciones que hizo el jugador después de la paliza contra el Madrid, mientras que el segundo lo llevaba al campo de la forma física. Yo personalmente me decanto por la primera de las interpretaciones.
Trabajo diferente, en el argot baloncestistico de Sergio Scariolo significa poco más o menos algo como “estoy hasta los mismísimos cojones de tus pataletas cara a la prensa siempre que juegas como el culo y a mi no me chulea nadie, pero voy a ser diplomático y voy a decir que te aparto por problemas físicos por hacer el favor a la directiva y no abrir ampollas el primer partido de liga”.
Y es que no es la primera vez que a “Pepito” le pierde la boca. Curiosamente siempre después de una derrota y curiosamente siempre que su cuerpo no va acorde con su mente. Y es que Pepe Sánchez tiene una mente para esto del baloncesto prodigiosa, en serio. Los que hemos tenido la suerte de poder verle jugar hemos disfrutado como enanos de su gran visión de juego, con pases y jugadas casi imposibles; pero cuando a esa mente no le acompaña el cuerpo la cosa se tuerce, y en lugar de ser un caballero y reconocer que estás jugando mal por cansancio físico, por falta de forma o simplemente por que no has tenido el día, "Pepito" siempre arremete contra el resto y se quita la responsabilidad de un plumazo.
Primero fue en Alicante. Su llegada estelar coincidía con la remontada de un Lucentum que acabaría salvándose ese año milagrosamente. Los primeros cuatro partidos estuvo espectacular (yo vi pases que no pensaba que las leyes físicas los permitieran) pero después el físico, que lo traía pero como lo traía, le empezó a fallar (puesto que no había jugado nada en la NBA de donde venía) y en lugar de dar la cara se dedicó a decir que si la cosa era imposible, que si el equipo, etc, por lo que Trifon Poch, que es un sabio de esto, decidió que si no te subías al barco con todas las consecuencias mejor sería que estuviera fuera de él, por lo que le quitó el protagonismo que se suponía a un base de tan alto nivel, dándoselo a un Berni Hernández, que llegó a sacarle los colores.
La temporada siguiente recaló en el Unicaja, un equipo más acorde a sus aspiraciones baloncestísticas, donde podría demostrar todo su potencial. Y otra vez a las andadas. La misma monserga que ya aburría “yo no fallo es el resto que no me entiende”. Pepe así no vamos. La temporada pasada otra vez. Durante la temporada su pudieron ver encontronazos entre Scariolo y Sánchez hasta el punto de sacar por delante del argentino a “Chus” Lázaro (es lo que pasa si juegas con Sergio). Al final ganaron la liga y eso volvió a calmar las cosas. Y nada más empezar otra vez a abrir la boca.
Y es que este "Pepito" no aprende. La directiva del Unicaza lo quiere dejar como un tema puramente deportivo, pero la verdad es que cada vez cansan más estos jugadores con alma de superestrella, y si además tu entrenador es Scariolo lo llevas muy crudo, por que Sergio perdona pero no olvida.




