“La final se perdió el sábado contra Grecia”. Con estas palabras comienza el artículo donde el gran Ramón Trecet analiza las causas de la derrota española en la final del Eurobasket. Y como yo estoy totalmente de acuerdo con él, y no me veo capaz de hacerlo mejor que el maestro, os dejo con sus palabras que de verdad merece la pena leerlas.
La final se perdió el sábado contra Grecia. La exigencia física y psíquica fue tan enorme que España salió a jugar la final con el depósito en la reserva. Cuando nuestros jugadores lanzaban tiros libres, sus rostros reflejaban una tensión, una angustia excepcionales. Particularmente Pau, extenuado reboteador, para correr extenuado al otro lado, recibir falta y colocarse en la linea para lanzar. Y cada vez, más agobiado por el cansancio físico, por no poder controlar los resortes de su juego como un boxeador groggy trata de ponerse en pie y no puede.Su rostro cada vez más contraido. Poco a poco, fueron cayendo todos. Desapareció Rudy, luego Navarro, luego Calderón, luego los demás. Solo Pau seguía allí, abandonado por sus recursos físicos, se negaba a aceptar el cansancio, la claudicación. Y falló el ultimo tiro, pero lo falló porque fue el único que se atrevió. El que se atreve, vence. Eso dice el lema de los SAS británicos, pero a veces no se vence ni atreviéndose. La factura que hubo que pagar contra Grecia fue demasiado alta.
“Devastación”. Ramón Trecet (leer artículo completo)
Una vez más la afición española estuvo a la altura de las circunstancias. Una afición grande para un equipo grande.
Ahora más que nunca todos con la selección. ¡Ánimo campeones!
A la sexta tampoco fue la vencida. Una vez más la selección
española se queda con la miel en los labios en un Europeo. Esta vez a costa de una sorprendente Rusia con la que ninguno contaba antes de empezar el campeonato. El oro tendrá que esperar dos años más.
Y eso que el partido comenzó de la mejor manera posible. La selección salió a la caza del octubre rojo, y cuando solo se habían jugado cinco minutos ya había alcanzado los diez puntos de renta. La defensa era tremenda y, aunque algo precipitados en ataque, castigaban la canasta rival como un martillo pilón. Un canastón de Carlos Cabezas cerraba los primeros diez minutos con 22-11 en el electrónico.
En el segundo asalto las cosas cambiaron radicalmente. La facilidad anotadora del primero se vio reducida a cuatro triples en todo el cuarto. La selección estaba muy espesa y solo Calderón creaba algo de peligro. Cada ataque era un cúmulo de despropósitos. El ansia por ganar perjudicaba en demasía a los nuestros. La tremenda empanada española la aprovecharon los de David Blatt para con una buena defensa reducir los once puntos de diferencia a solo tres (34-31). Y gracias. Seguir leyendo
Mi intuición y la lógica me decían que este partido iba a ponerme al borde de un ataque de nervios, y la presencia de Pedro Almodovar en la grada no hizo más que aumentar mis sospechas. Así fue. Mis nervios fueron “in crescendo” hasta el punto de tener que apagar el televisor al principio del último cuarto, en primer lugar para regularizar mi ritmo cardíaco, y en segundo para alargarle la vida al mando a distancia, herido en dos ocasiones durante los primeros treinta minutos.
Y es que cuando Giannakis, en la rueda de prensa posterior a la final del mundial de Japón, dijo:
“Hubiera preferido que jugara Gasol”, se refería a esto. Los griegos salieron con la lección aprendida, extra motivados y con el cuchillo entre los dientes, repartiendo a diestro y siniestro bajo la atenta mirada de unos árbitros cuya permisibilidad logró sacar de quicio tanto a jugadores como a espectadores. En medio de este atraco a pito armado, y entre hachazo y hachazo heleno, Pepu mantenía, innecesaria y eternamente (desde mi punto de vista) una zona en la que Spanoulis (24 puntos) danzaba como caperucita roja por el bosque, y gracias a la cual los griegos dominaban el encuentro.
La gran actuación de los tres mosqueteros Gasol (23 puntos), Navarro (23 puntos) y Calderón (18 puntos) parecía no ser suficiente contra un equipo que por momentos jugaba con ocho en el parquet, cinco griegos, un serbio, un ucraniano y un polaco. Seguir leyendo
La selección española de baloncesto se coló en la final del Eurobasket tras ganar 82-77 en un encuentro igualado y vibrante ante Grecia, a la cual parece que le tienen tomada la medida. El partido discurrió con igualdad máxima en todo momento, por eso la victoria tuvo tintes épicos y nos dejó un buen sabor de boca. Lo que cuenta es que nuestra selección ganó y ya tiene la medalla asegurada, ahora sólo nos queda saber el color.
España comenzó fuerte y todo indicaba que iba a ser un paseo como el encuentro que disputaron los dos equipo en la 2ª fase, o incluso la final del Mundial de Japón. Pero nos olvidábamos de que los griegos nunca dan un partido por perdido y más cuando tienen el orgullo herido como era el caso. No estaban dispuestos a que España les humillara una tercera vez, por eso convirtieron el encuentro en una guerra total, donde la dureza defensiva, la lucha por el rebote y la intensidad durante los dos cuartos siguientes les metió nuevamente en el partido, incluso poniéndose por delante en el marcador.
Esta vez nos tocaba sufrir y hasta los árbitros ponían de su parte, con decisiones un tanto discutibles y que a cualquier otro equipo le hubiera sacado del encuentro. Pero esta España tiene carácter y todo esto no hacía más que dar alas a los nuestros. En los minutos finales, con el marcador empatado a 65, y después de una técnica pitada a Rudy Fernández por simular una falta (no lo había visto antes), el combinado español creció tanto en intensidad defensiva como en el acierto ofensivo, lo que hizo que la victoria cayera de su lado.
La clave del encuentro, aunque parezca mentira, la podemos encontrar en el acierto desde el tiro libre, ya que los de Pepu tuvieron una serie casi perfecta de 27 anotados sobre 28 lanzados. Esta vez los mejores fueron Navarro, Gasol y Calderón, y esto es precisamente lo bueno de España que no dependemos de un único jugador. España ha realizado un gran partido ante la actual campeona de Europa y subcampeona del mundo. Los griegos también han realizado un gran encuentro, han dominado totalmente el rebote, han defendido muy duro y Spanoulis ha hecho un auténtico partidazo.
El sábado a las 10:00 se pondrán a la venta en las taqueillas del Palacio de Deportes de Goya entradas para la jornada de semifinales en la que España se enfrentará a Grecia a las 19:00 horas (retransmitido en directo por laSexta), y Rusia jugará contra Lituania a las 21:30
Tras la victoria sobre Eslovenia, Grecia se ha convertido en el equipo que luchará con la selección española este sábado (19:00h, laSexta) por un puesto en la gran final del Eurobasket 2007. En la otra semifinal, Rusia y Lituania buscarán el mismo objetivo.
Tras once días de competición ya se conocen los equipos que lucharán por las medallas. La selección española se medirá a Grecia, y Rusia y Lituania pelearán entre sí por lograr el ansiado pase a la gran final domingo.
España afronta su quinta semifinal consecutiva en un Europeo, con la vista puesta en las medallas. Tras la victoria por 28 puntos ante Alemania (la segunda máxima diferencia en unos cuartos de final), los españoles llegan con la moral muy alta y en su mejor momento de juego del campeonato, conscientes de que están jugando los partidos decisivos. Seguir leyendo
La jugadora de la selección española buscará su tercera medalla consecutiva en un campeonato continental en el Eurobasket que comienza en Italia el próximo 24 de septiembre
¿ Cómo está resultando la preparación de España para el Eurobasket de Italia?
Trabajando mucho y duro, aunque los entrenamientos están siendo amenos
¿Cuál es el objetivo de la selección en el Europeo?
Como mínimo clasificarnos entre los cinco primeros para poder optar al preolímpico, aunque lo ideal sería conseguir una medalla
¿Qué selecciones son a priori las más fuertes?
Rusia y República Checa. Son las más fuertes aunque hay otras como Lituania o Francia que han hecho grandes equipos
¿Cuáles son los puntos fuertes de España?
El carisma y la calidad de las jugadoras
¿Y los débiles?
El físico, sobre todo en altura Seguir leyendo
El base internacional José Manuel Calderón ha hecho entrega en la Plaza de Colón de un cheque por valor de 20.000 euros a la Fundación Right to Play, fruto de la venta de camisetas lanzadas al inicio de la gira. Por otro lado, la mascota Bravo y el animador Suso acudieron al Hospital Niño Jesús entregando regalos a los niños ingresados
Right to Play y el gesto característico de José Calderón después de anotar un triple han acompañado a la gira de la selección por las ciudades españoles. El base internacional ha entregado a la Fundación un cheque por valor de 20.000 euros fruto de la venta de las camisetas con su figura. “Estoy muy contento por el éxito obtenido con esta campaña y me gustaría agradecer públicamente a todos los que han colaborado en la misma” afirmó Calderón en el Baket Square de la Plaza de Colón. “Sólo lamentar que por falta de tiempo no se hayan podido dar respuesta a la gran demanda de los aficionados” añadió el extremeño, que afirmó que las camisetas se agotaron en la mayor parte de las ciudades por las que pasó la “Eñemanía”.
Por otro lado Bravo, la mascota del EuroBasket, y Suso, el animador, acompañados por el consejero de sanidad, Juan José Güemes, el de Deportes, Alberto López Viejo, y el presidente de la Fundación Sociocultural de la FEB Alfonso Seoane, han visitado a los niños ingresados en el Hospital Infantil Niño Jesús de la Comunidad de Madrid, a los que han obsequiado con balones y camisetas de la selección española de baloncesto. López Viejo explicó que la consejería “ha tratado de sacar a la calle el baloncesto con los programas “Aprende de las estrellas” y “Madrid encesta” en los que han participado en sólo una semana 50.000 jóvenes. Y ahora hemos querido llevar la fiebre por este deporte a los pequeños que no pueden ir a las canchas”.
La suerte parecía aliarse con Alemania al principio del encuentro, cuando el reloj de 24 segundos se estropeaba “por culpa” de la seguridad del pabellón. El partido se enfriaba y el speaker descentraba con sus “eight seconds“. Aunque tres minutos les bastaba a los nuestros para distanciarse 13 puntos en el marcador antes del descanso. Con el reloj arreglado, comenzaba el festival de Calderón, Rudy y compañía. Una paliza sin paliativos, que deja a un crack mundial como Dirk Nowitzki muy tocado, y a España en semifinales, ante el vencedor del Eslovenia-Grecia de esta noche.
Antes del festival español, Francia caía en cuartos ante una Rusia que simplemente mostró más ganas y ambición para estar en semifinales. Además, si le sumamos que la estrella gala, Tony Parker, estuvo desacertada en los minutos importantes del encuentro, podemos dirimir el resultado final, 75 a 71 para una escuadra rusa que celebraba cada punto como si les fuera la vida en ello (Savrasenko sobre todo).
Tras la habitual espera entre encuentro y encuentro, y tras la versión extendida del himno español (parecía que no acababa), comenzaba el partido de cuartos de final entre España y Alemania. Nowitzki no tardaba en avisar a Felipe Reyes que no le tenía que dejar ni medio metro de distancia, con un triple al minuto de encuentro. Pero de repente se paró todo. El reloj de 24 segundos dejó de funcionar, y se montaba una escena curiosa.
El resultado, 15 minutos de parón; las cheerleades amenizando la espera; y el singular speaker diciendo “eight seconds” en cada posesión. Consecuencias que perjudicaron seriamente al equipo español, que volvía excesivamente frío al encuentro, y que no sabía cómo acelerar el encuentro. Seguir leyendo