El Akasvayu Girona jugará su primera final europea tras derrotar en semifinales al MMT Estudiantes por un contundente 89-58. Su rival será el Azovmash que se impuso en la primera semifinal al Virtus Bolonia por 73-74.
El equipo local salió al parquet como un autentico ciclón, peleando todos y cada uno de los balones, hasta conseguir una cómoda renta de diez puntos que irían administrando hasta el descanso. El paso por vestuarios no debió sentar bien a los madrileños pues tras la reanulación el equipo de Mariano de Pablos desapareció del partido. Los de Pesic maniataron al rival, y con Mc Donald y San Emeterio como principales armas se llegaría al final del tercer cuarto con el marcador de 63-42.
Con el Estudiantes desquiciado y el Girona celebrando ya victoria, el último cuarto solo sirvió para el goce y disfrute de la afición local. Se rompe así la racha de doce partidos consecutivos sin perder del Estudiantes. Sin embargo lo peor de la noche para los colegiales no sería la derrota sino ver como perdía a dos de sus mejores hombres: Jasen, con lesión de ligamento, estará mínimo mes y medio de baja; e Iturbe, que se retiro con molestias en la rodilla, aun no se sabía su alcance.


