A la afición del Lucentum no le quedan mejillas que poner.

Día uno después del cristo. Una vez sometido mi calentón inicial a temperaturas bajo cero, me gustaría dar mi opinión sobre la Campaña para el Play Off propuesta por el club, y sobre otros comportamientos por parte del mismo, a raíz de ésta, que no me han gustado demasiado, y con las cuales me gustaría mostrar mi desacuerdo.

En primer lugar, soy de la opinión de que la campaña en si es un auténtico despropósito, tanto por las formas, como por el fondo.

No me ha gustado la forma de vender el play off. Desde mi entender se podía haber vendido esta campaña de muchas otras maneras (Día del club, precio simbólico, 50% para abonados, con una entrada se regala otra, descontar el precio del abono del año siguiente, etc…), para que, si bien fuera necesario (que lo es) que el abonado hiciera un último esfuerzo económico, no diera la sensación que siempre son los mismos los que pasan por el aro, recibiendo poco o nada a cambio. Como ya he comentado con varias personas, la afición ni es el problema, ni debe ser la primera solución a la urgente situación económica del club, y menos en un año en el que la afición del Lucentum (que aunque no nos guste es limitada y está exprimida) ha colaborado en la medida de lo posible, e incluso a veces por encima de sus posibilidades, tanto social como económicamente, a todas y cada una de las iniciativas lanzadas desde el club, y otras muchas nacidas de los mismos aficionados (Manifestándose por la no desaparición, abonos, siguiendo al equipo en la Copa Generalitat, en la Copa del Rey con la compra de su pack correspondiente, comprando merchandising tanto en tienda como en sendas ferias outlet, expandiendo la imagen y el nombre del club por redes sociales, movilizando dichas redes en busca de patrocinador…) . A la afición del Lucentum no le quedan mejillas que poner.

No me ha gustado ni el precio de las entradas (escasa diferencia entre abonados y no abonados), ni ciertos tratos de favor, ni la idea de “renovación de abonos express”, la cual vuelve a favorecer más a los nuevos abonados que a los veteranos, y no deja otra impresión de la de una idea poco trabajada. Mi padre siempre me ha dicho que las prisas son para delincuentes y malos toreros, por lo que esta campaña de renovación y venta de abonos improvisada, cuando de todos es sabido que a día de hoy la continuidad del club no está asegurada, pues muy a nuestro pesar pesa más el saco de contras (el concurso de acreedores, el informe del administrador, la Generalitat que promete pero que no mete, el patrocinador fantasma…) que el de los pros, me parece cuanto menos desacertada.

No me ha gustado la manera el mail con el que club ha contestado a las quejas de algunos abonados, pues lo he visto algo arrogante, pero lo que no es entendible es el trato que por parte del club se le ha dado a las quejas de los aficionados en las redes sociales (hablo por facebook), borrando todo tipo de comentarios que mostraban su desacuerdo con la campaña. Pude leer varios de los comentarios que posteriormente fueron borrados y ninguno de ellos incurría en insultos u ofensas tales como para ser eliminados. Y si alguno de ellos pudiera haber ofendido o herido la sensibilidad de alguien en el club hay otras formas mucho menos caciqueras de hacer frente a las críticas. La libertad de expresión es un derecho que debería tomarse un poco más en serio.

No me ha gustado que se ponga al equipo como escudo contra las quejas. Los jugadores y cuerpo técnico no tienen nada que ver en esta polémica entre afición descontenta con una determinada (que no toda) actuación por parte del club. Decir que “el equipo no se merece esto” es una obviedad, y todos estamos de acuerdo en esto, pues el rendimiento profesional y deportivo salta a la vista. Con estas protestas, los que no estamos contentos solo queremos hacer llegar a la directiva que “la afición tampoco se merece esto”.

Como consecuencia de todo este cúmulo de desaciertos (siempre desde mi punto de vista, claro está), en este momento me llena una sensación de desencanto con el club, por lo que seré uno de los muchos aficionados que ha decidido no asistir al próximo partido de play off como medida de protesta. Se que igual muchos pensaréis que es una tontería, pero para mi, y junto con esta queja en forma de artículo, es la manera más racional que se me ha ocurrido para hacer llegar mi descontento a un club al que durante más de diez años le he dedicado mucho tiempo y dinero.

Si nuestro presidente es siempre el primero en decir que la afición de alicante es inteligente, debería también ser el primero en darse cuenta de que el descontento causado en parte de la masa social, es en parte por que un sector de esa afición ha visto como se pone en duda dicha inteligencia.

Por mi parte nunca pondré en duda las intenciones del club, dando por hecho que son las mejores para los intereses de la entidad, pero en este tema, insisto, creo que se han equivocado con creces. Y que muy a mi pesar (y no dentro de mucho tiempo, muy a su pesar) estas actuaciones van a tener consecuencias negativas para el club. Espero equivocarme.

Siempre Lucentum.